18 mar. 2012

Strapons, juguetes de poder de las dominatrices...

"Una sumisa se encuentra forcejeando, la estampa es muy sensual, ataviada en una sensual cinturilla de látex negro y brillante, sus piernas se encuentran enfundadas en unas sensuales medias de red, sus pies en unas hermosas zapatillas de negro charol, sus tobillos y muñecas, llevan unas esposas en piel, su vista se encuentra totalmente bloqueada por un antifaz que no le permite ver lo que puede pasar a su alrededor, su hablar se encuentra bloqueado por una senda mordaza, una pelota de goma, de un rojo brillante donde le impide hablar, únicamente deja escapar sus gemidos; totalmente inmovilizado se encuentra su cuerpo a un potro de madera y partes cómodas en piel negra; el pasar de los minutos pasan y han transcurrido casi 10 minutos desde que ella fue sujeta a este mueble, totalmente confundida, excitada y con miedo; el sentido del oído se agudiza en ella, percibe que alguien se acerca hacia ella, trata de liberarse, siente la excitación y el miedo. Se escucha el abrir de una puerta, se escucha el sonido de los tacones sobre el piso -¿cómo estás, perrita?, -¿lista para jugar?- lo dice una dulce voz femenina. La voz femenina, es una dominatrix, alta, delgada, cabello negro recogido, vestida con una blusa blanca, cinturilla en piel negra, falda negra a medio muslo, medias de encaje negro y sensual, calzando unas sensuales zapatillas en charol negro brillante; camina de un lado a otro, contemplando el cuerpo desnudo de la sumisa, esta totalmente vulnerable y expuesta,-probaremos un accesorios nuevo, zorrita-; se dirige a una pequeña bolsa de piel que ha dejado sobre la mesa revisa el interior y saca un arnés con un enorme dildo negro, que a simple vista se observan las venas en su superficie, como si fuera un miembro autentico; ella desea probarlo en la sumisa, ansiosa lo va colocando en su entrepierna, ajustando las correas para que quede firmemente sujeto, ella se encuentra lista para usarlo... se dirige hacia la chica atada sobre el potro; toma un poco de lubricante, lo embadurna sobre el dildo, el resto lo unta en la entrepierna y vagina de la sumisa.

Ella se coloca detrás de ella, tomándola de las caderas y poco a poco la penetra de manera lenta, la sumisa gime y trata de liberarse... pero comienza a disfrutar -veo que le esta gustando a esta zorrita, ¿no es así?- acto seguido le da una nalgada y empuja más firmemente el dildo dentro de ella, ella gime, solloza, la dominante esta totalmente complacida por las sensaciones que esta experimentando al penetrar a una chica sumisa. Los minutos pasan, las acciones se repiten una y otra vez, son largos 15 minutos de placer rotundo que tienen y experimentan una dominante y una sumisa, en la total confidencialidad de una habitación, ellas son parte del juego de la penetración, ambas disfrutan el arnés de una manera activa y receptiva, juntas complementan el juego de la Dominante y la sumisa.

El arnés o vulgarmente conocido como "strapon" es uno de los accesorios más utilizados dentro de la dominación femenina, aunque algunas veces es considerado también dentro del juego entre las lesbianas, comentando que no es exclusivamente su uso dentro del ambiente BDSM. Existen de muchos formas y materiales, algunos muy improvisados y otros con muchas opciones integradas con la finalidad de obtener el placer tan esperado en el momento de la interacción de la acción de la penetración.

Un accesorio que toman muy en cuenta las dominatrices para sentir esa sensación de poder y placer al penetrar a una persona sumisa, el vaiven, la excitación del momento, los gemidos y la esencia salvaje de la dominación, el experimentar otro rol, y sentir que la dominante es la que proporciona el placer y ella es quien lo controla, la persona sumisa es la que tiene que apegarse a la desición de obtener el placer o que se lo nieguen. En esencia, se juega mucho el aspecto de cambio de roles, tu eres receptivo, yo soy el dominante y yo llevo el control de lo que quiera hacer con tu cuerpo; el control se experimenta en el momento de la interacción del contacto sexual.

Arnes o "Strapon".

El aspecto de experimentar el placer al usar este accesorio es de manera reciproca, ambos sienten en placer de usarlo. La dominante lo experimenta de cierta forma en que en el vaiven, su entrepierna se frota con el frente de la cubierta de piel que contiene al dildo, estimulando las partes más sensibles, como el clitoris y labios vaginales, sentir esa sensación de calidez, intensa estimulación, que al ir avanzando en los minutos, siente la necesidad de de terminar y entrar en el climax, para este momento, nuestra persona sumisa se encuentra en el rictus del placer, experimentandolo de manera inmediata.

Los cuerpos estan listos para recibir el placer, sentir como el arnes o strapon hace el papel confidente. El placer es reciproco al usar este juguete dentro de una escena BDSM, el sentimiento de poder y humillación se encuentra presente dentro de la sesión, complementandolo con actividades como feminización forzada, bofetadas, nalgadas, palabras "sucias", hacen trabajar la mente del dominante y la persona sumisa, ambos buscando un solo objetivo, el rictus del absoluto placer.

atte,
Carla Regina López Ruelas.